En Junco Dewatering sabemos que cada proyecto de construcción comienza desde el conocimiento del terreno. Antes de colocar una sola bomba o instalar el primer sistema wellpoint, es necesario entender cómo se comporta el suelo bajo condiciones reales.
Ese conocimiento se obtiene mediante el estudio de mecánica de suelos, una herramienta esencial para el diseño de cimentaciones, excavaciones y, sobre todo, para la planeación del control del agua subterránea.
La mecánica de suelos es la rama de la ingeniería civil que estudia las propiedades físicas y mecánicas del terreno, su composición, densidad, permeabilidad y resistencia.
Gracias a esta información, los ingenieros pueden anticipar el comportamiento del suelo frente a cargas, excavaciones o variaciones del nivel freático.
En Junco Dewatering utilizamos estos estudios como base para diseñar sistemas de abatimiento a la medida, optimizando los recursos y garantizando que cada excavación se ejecute en condiciones seguras y secas.
Uno de los primeros resultados del estudio de mecánica de suelos es la identificación del tipo de material presente en el terreno. Saber si se trata de un suelo arenoso, arcilloso o limoso permite prever cómo se comportará el agua en el subsuelo y cómo responderá el terreno al abatimiento.
Con base en los resultados obtenidos en el estudio, definimos el tipo de sistema más adecuado y su disposición en el sitio. Este análisis es clave para evitar fallas por drenaje insuficiente, sifonamiento o pérdida de estabilidad en el terreno.
Otro aspecto crítico del estudio es la determinación del nivel freático. Conocer su ubicación y comportamiento permite planificar la profundidad de los puyones o pozos y la potencia de bombeo requerida para abatir el agua a un nivel seguro.
A lo largo del tiempo y por la experiencia adquirida, hemos comprobado que el abatimiento debe realizarse al menos 1.0 metro por debajo del desplante de la excavación. Esta diferencia garantiza que el terreno permanezca seco y estable durante todo el proceso constructivo.
Reducir el nivel freático también ayuda a incrementar la presión efectiva del suelo, mejorando su resistencia al corte y evitando fenómenos como el sifonamiento o la licuefacción en suelos saturados.
Una vez conocido el comportamiento del terreno, diseñamos el sistema de abatimiento considerando tres parámetros principales:
Cada sistema se ajusta a las condiciones del terreno,
evitando el sobredimensionamiento y optimizando el
consumo energético de las bombas.
Cada terreno cuenta una historia distinta, y nosotros nos encargamos de interpretarla. A través del estudio de mecánica de suelos, transformamos los datos geotécnicos en decisiones concretas de ingeniería, adaptando cada sistema a las condiciones del sitio.
Nuestro objetivo es claro: mantener las excavaciones en seco, seguras y productivas. Gracias a esta metodología, nuestros clientes evitan retrasos, reducen costos y garantizan la continuidad de sus proyectos, sin importar la complejidad del subsuelo.
En Junco Dewatering convertimos la información del suelo en soluciones confiables para tu obra.
WhatsApp us